Los sistemas económicos dominantes en la actualidad, incluyendo el español, son de economía mixta. Estos sistemas buscan combinar las ventajas del mercado en la búsqueda de la eficiencia con la preocupación del Estado por la equidad.
Del Estado Guardián al Estado Protagonista
Durante el siglo XIX y hasta la Primera Guerra Mundial, imperó el liberalismo económico, partidario de la no intervención del Estado. Sin embargo, incluso en esa época, el Estado desempeñaba un papel en la economía. Hasta los liberales más convencidos reconocían:
- La existencia de necesidades básicas que el mercado no satisface y que el Estado debe asumir (ej. asistencia social).
- La existencia de monopolios naturales que deben ser controlados por el Estado para evitar abusos por parte de empresas privadas.
Del Estado Protagonista al Debate Sobre sus Funciones
Desde el último cuarto del siglo XX, han resurgido las ideas de un nuevo liberalismo económico o neoliberalismo, muy presente en las políticas actuales. De hecho, los economistas debaten hoy si el Estado debe ser más protagonista o limitarse a garantizar el funcionamiento del mercado. El Estado actúa como corrector de los fallos del mercado, ya que este no siempre asegura que las decisiones tomadas desde el punto de vista de los intereses particulares sean óptimas para la sociedad. Estos límites o fallos de mercado justifican la intervención del Estado en la economía.
Los Fallos del Mercado
Se define como fallo de mercado la situación en la que el mecanismo de mercado da una respuesta ineficiente a las cuestiones sobre qué, cómo y para quién producir.
a. Los Ciclos Económicos
Se critica al mercado por no lograr mantener un crecimiento económico estable. Las crisis periódicas generan inestabilidad e inseguridad, con graves consecuencias para trabajadores y empresas. Se alternan fases de expansión (crecimiento del PIB y aumento del empleo) con fases de recesión (recursos y trabajadores inactivos). La aportación keynesiana propone que el Estado debe intervenir gastando o invirtiendo para estimular a empresas y consumidores.
b. Las Externalidades
Muchas actividades económicas generan efectos sobre la sociedad y el medio ambiente que el mercado no controla. Se producen externalidades cuando la actividad de una empresa o consumidor afecta a terceros. Existen externalidades positivas (beneficios sociales) y negativas (costes sociales). El Estado corrige las externalidades mediante:
- Impuestos y subvenciones.
- Regulación de actividades.
- Comercio de derechos de emisiones contaminantes.
c. Los Bienes Públicos
El mercado responde eficientemente a la demanda de bienes privados, pero no es capaz de proporcionar la cantidad de bienes públicos que la sociedad necesita. Los bienes públicos puros son de consumo indivisible y no se puede excluir a nadie de su consumo, por lo que deben ser ofrecidos por el sector público. Ninguna empresa privada está interesada en producirlos al no poder cobrar un precio (consumidor parásito).
d. La Falta de Competencia e Información
Situaciones de monopolio, oligopolio o falta de información generan excesos de poder y abusos que perjudican a los consumidores. La falta de competencia favorece la rutina y retrasa la innovación. La información asimétrica (una parte sabe más que la otra) favorece a la parte más informada.
e. Equidad
El mercado genera una distribución de la renta desigual, desatendiendo a los más necesitados. El principio de equidad establece que personas en circunstancias similares deben pagar impuestos y recibir prestaciones similares. El Estado redistribuye la renta mediante:
- Impuestos progresivos (quienes más ganan, pagan proporcionalmente más).
- Gasto público en transferencias, ayudas, servicios (educación, sanidad) y subvenciones.
Las Funciones del Estado: La Política Económica
Las medidas gubernamentales para dirigir la economía y corregir los fallos del mercado constituyen la política económica. Hay dos tipos:
- Política coyuntural (corto plazo): busca el crecimiento, pleno empleo, estabilidad de precios (ej. política fiscal, monetaria).
- Política estructural (largo plazo): favorece el desarrollo económico futuro (ej. modernización de sectores, planificación).
Economía Positiva y Normativa
La economía positiva describe la realidad económica y predice su evolución. La economía normativa incluye juicios de valor sobre medidas para mejorar la realidad.
Eficiencia, Equidad y Otros Valores
Además de la eficiencia (máxima producción con los recursos disponibles) y la equidad (distribución justa de la renta), existen otros valores como la seguridad económica, la libertad económica, la sostenibilidad y la solidaridad.
Estado de Bienestar
El Estado de Bienestar considera responsabilidad del Estado el pleno empleo, la seguridad social, servicios básicos (educación, sanidad) y un nivel de vida digno. Ofrece prestaciones contributivas, universales y compensatorias. Sus principales retos son el aumento de la tasa de dependencia y de las necesidades sanitarias.
Cotizaciones Sociales
Son los pagos que hacen empresas y trabajadores a la Seguridad Social para tener derecho a prestaciones.